«El hombre en busca de sentido».
Grandes lecciones en el libro de Viktor Frankl

El Hombre en busca de sentido. La obra más conocida del Dr. Frankl, traducida a 50 idiomas, en la que el neuropsiquiatra vienés comparte su experiencia como y observaciones en los campos de concentración nazis.
Un libro que ha dejado huella en la vida de millones de personas. Muchas de ellas afirman haber experimentado un profundo cambio en su forma de ver la vida. Aquí solo algunas de sus enseñanzas:
- Acepta lo que no está bajo tu control. No podemos controlar lo que nos sucede, sin embargo, siempre podemos decidir cómo queremos responder a dichas circunstancias. Cuando lo inevitable se presenta, no te resistas. El dolor inevitable hay que asumirlo y decidir enfrentarlo con dignidad y apertura al aprendizaje. De esa forma se expresa la libertad sobre la propia actitud.
- El éxito es un efecto secundario, no una meta en sí misma. En lugar de poner todo tu tiempo y energía en conseguir el éxito, invierte tu tiempo y energía en crear algo significativo, en un propósito lleno de sentido. Así, el éxito vendrá como efecto secundario.
- Somos seres vulnerables y finitos. Por lo tanto, el sufrimiento es parte de la vida humana; algo inevitable. “Sin sufrimiento y muerte, la vida humana está incompleta.” La consciencia de finitud, nos guía a elegir plenitud en cada día.
Es posible encontrar un sentido y propósito en la vida, incluso en las circunstancias más difíciles.
La búsqueda del sentido es una necesidad humana fundamental y puede ayudar tanto a la resiliencia como al bienestar emocional.
- El sufrimiento no dura para siempre. Así como el sufrimiento es inevitable, no es algo constante. Vendrá el tiempo de la liberación: Un momento en el que el sufrimiento cese. Ese momento generalmente aparece cuando se descubre el sentido detrás de un sufrimiento particular.
- La auto-actualización es consecuencia de la auto-trascendencia. El ser humano ha de entregarse por completo a una causa más allá de sí mismo; a su propósito de vida. Al hacerlo, se convierte más en sí mismo, se auto-realiza en el desarrollo de su potencial.
- El sentido nos mantiene vivos. Frankl comprueba en los campos de concentración que aquellos que renunciaron a la esperanza, a un sentido de vida, morían pronto. Por otro lado, aquellos que tenían presente un proyecto por realizar, una tarea por cumplir, un encuentro por vivir tras la liberación, encontraban la fuerza para sobrevivir el infierno que estaban viviendo.
- El ser humano descubre su propósito: “Es necesario reconocer que somos nosotros los que somos cuestionados por la vida. La vida nos reta, nos cuestiona, y depende de cada uno colocarse por encima del reto y dar una respuesta a la vida.”
La «libertad interior» puede ser alcanzada incluso en situaciones de privación y sufrimiento desde la elección de la actitud con la que se enfrenta aquello que no elegimos.
- El sentido de la vida puede ser encontrado a través de la creatividad y la acción. Así como mediante la superación de desafíos y obstáculos.
- El sentido del pasado, el sentido del humor, el servicio, la oración como un diálogo íntimo con el más intimo de los amigos, el servicio, la apreciación de la naturaleza, son algunos de los recursos de supervivencia que comparte el Dr. Frankl en su obra, y, por supuesto, el sentido del amor:
“El amor es la meta más alta a la que puede aspirar el ser humano. La salvación del ser humano está en el amor y a través del amor.”
Conoce esta y muchas obras más que dejó como un gran legado, el fundador de la Logoterapia y Análisis Existencial.