Archivos: Psicología Humanista

Reflexiones de Elisabeth Kübler-Ross en torno al amor

Elizabeth-Kubler-Ross-empatía
La pionera de la tanatología, quien dedicó su vida a escribir sobre la muerte y el proceso de morir, decidió al final de sus días escribir sobre la vida.
Para Kübler-Ross el sentido de la vida es aprender el amor incondicional. Aquí algunas de sus reflexiones:

El amor es la única experiencia real y duradera de la vida. Es lo contrario del miedo, es la escencia de la creatividad, la gracia del poder. Es la energía que nos conecta y vivie en nuestro interior.

El amor es el único don de la vida que no perdemos nunca y es lo único que podemos dar de verdad. En este mundo de ilusiones y espejismos, el amor es la fuente de la verdad.

Sin embargo, nos resulta difícil amar a las personas simplemente por ellas mismas, pareciera que buscamos excusas para no amarlas.

Solo se encuentra paz y fellicidad en el amor cuando nos olvidamos de poner condiciones. Generalmente imponemos las condiciones más duras a quienes “más amamos”. Y éstas son lastres con los que cargamos nuestras relaciones. Es necesario entender que el sentimiento que buscamos consiste en dar, no en recibir.

Si medimos el amor que recibimos nunca nos sentiremos amados sino estafados, el acto de medir no es un acto de amor.

Cuando no nos sentimos amados no es porque no recibimos amor, sino porque reprimimos el nuestro.

La reacción ante una discusión o conflicto nunca debería ser retener nuestro …


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Algunas heridas de infancia que frenan el desarrollo adulto.

Young girl putting on makeup

Young girl putting on makeup

5 heridas emocionales de la infancia que siguen afectando la vida adulta:
Los problemas vividos en la infancia vaticinan cómo será nuestra calidad de vida cuando seamos adultos. Además, estos pueden influir significativamente en como nuestros niños de hoy actuarán mañana y en como nosotros, por otro lado, afrontaremos las adversidades.
Así, de alguna forma, a partir de estas 5 heridas emocionales o experiencias dolorosas de la infancia, conformaremos una parte de nuestra personalidad. Veamos cuáles son estas heridas….
1- El miedo al abandono
La soledad es el peor enemigo de quien vivió el abandono en su infancia. Habrá una constante vigilancia hacia esta carencia, lo que ocasionará que quien la haya padecido abandone a sus parejas y a sus proyectos de forma temprana, por temor a ser ella la abandonada. Sería algo así como “te dejo antes de que tú me dejes a mí”, “nadie me apoya, no estoy dispuesto a soportar esto”, “si te vas, no vuelvas…”.
Las personas que han tenido experiencias de abandono en la infancia, tendrán que trabajar su miedo a la soledad, su temor a ser rechazadas y las barreras invisibles al contacto físico.
La herida causada por el abandono no es fácil de curar. Así, tú mismo serás consciente de que ha comenzado a cicatrizar cuando el temor a los momentos de soledad desaparezca y en ellos empiece a fluir un diálogo interior positivo y esperanzador.
2- El …


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Plegaria Indígena

La muerte de un ser querido nos coloca frente a grandes cuestionamientos: ¿Murió prematuramente? ¿Tuvo sentido su vida? ¿Aquí acabó todo? ¿Puedo compensar de alguna manera los pendientes que tengo con esa persona…, visitando su tumba, llevando flores…?
Esta plegaria de los indios yaquis transmite un mensaje de paz y esperanza en una visión de la muerte como transición a otro estado de existencia:

 

No te acerques a mi tumba sollozando.

No estoy allí. No duermo ahí.

Soy como mil vientos soplando.

Soy como un diamante en la nieve, brillando

Soy la luz del sol sobre el grano dorado

Soy la lluvia gentil del otoño esperado

 

Cuando despiertas en la tranquila mañana,

Soy la bandada de pájaros que trina

Soy también las estrellas que titilan,

mientras cae la noche en tu ventana

 

Por eso, no te acerques a mi tumba sollozando

No estoy allí. Yo no morí…


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Un cuento para vivir el duelo…

EL GRAN ARREGLADOR

Hace años, durante una visita a mi casa, al rabino Carlajeb, contó este profundo relato.

Hace tiempo, el Rey de la Tristeza quería ver si todo estaba bien en el mundo.  Quería, principalmente, ver si todos sus súbditos estaban tristes, porque la persona que está realmente triste, es la más feliz ante la presencia de otras tristes almas. El Rey de la Tristeza visitó su reino completo y descubrió que el mundo entero se sentía miserable. Ni una sola persona estaba contenta o satisfecha. El rey no podría haber estado más feliz. Sin embargo, mientras regresaba a su ciudad capital, el rey vio algo sumamente desconcertante y terrible. A la distancia estaba un hombre sentado en un porche roto y viejo, sobre una silla vieja y desvencijada, con nada más que sobras de comida frente a él, las cuales estaban en un viejo y quebrado plato. Este hombre estaba cantando y tocando la guitarra. ¡Sin duda alguna, este hombre estaba feliz!  El rey se quedó anonadado y temeroso, porque sabía demasiado bien que una persona feliz podía destruir completamente su reino. Sabía que tenía que observar a este hombre, pues nadie excepto él mismo era capaz de realizar estas labores. La tristeza debía ser cuidada a todo costo. El rey se disfrazó con harapos y acercó al hombre, diciendo: -No creo que nos hayamos conocido. ¿Quién eres? El hombre contestó: -Todos me conocen. Soy El Gran Arreglador. …


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Gabriel Marcel, el humanista. Vida y obra.

Gabriel Marcel (1889-1973)
Por: María Villalobos

Antecedentes históricos
Marcel fue el único hijo de Henry Marcel, un oficial del gobierno, diplomático y curador de museos. La madre de Marcel murió sorpresivamente cuando Gabriel tenía cuatro años de edad, dejándolo con una sensación de profunda pérdida. Fue criado por su abuela materna y su tía, que se convirtió en la segunda esposa de su padre. Fue un niño al que se le exigió mucho en su desempeño escolar, dentro de una escuela igual de exigente, lo que produjo en Marcel una aversión a ese tipo de educación despersonalizada. Sin embargo, tuvo una infancia en un ambiente de ternura, entre la rectitud y honestidad de su tía y el amor a la cultura de su padre.

Su consuelo eran las vacaciones a diversos países, debido a la profesión del padre. Llegó a hablar varias lenguas. La religión no jugó un papel importante en la educación de Marcel; su padre era un católico poco cumplidor, que nunca se preocupó de que fuese bautizado, y su tía-madrastra, de antecedentes judíos no religiosos, se había convertido en una liberal protestante. Esta infancia fue lo que impulsó posteriormente a Marcel a una búsqueda religiosa profunda.

Su vida será entonces un esfuerzo de comunión con todo, todos y el todo: “Participación sin Fronteras”. Estudió filosofía en la Sorbona por cuatro años. Al terminar su carrera, Marcel ejerció como profesor en diversos liceos y al mismo tiempo se …


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Decir no cuando queremos decir no. La importancia de la Comunicación Asertiva.

Comunicarse eficientemente con los demás, con precisión y empatía y dejando una imagen positiva ante nuestros interlocutores es uno de los cometidos clave en una vida en sociedad. Se trata de un proceso complejo, en el que debemos articular habilidades aprendidas y talentos naturales (como el dominio del lenguaje oral y gestual, el don de la oportunidad, la adecuada gestión de las emociones, el encanto personal…). Y en el que hemos de combinar la tolerancia necesaria para aceptar y entender al otro, con la capacidad de expresar nuestras opiniones o preferencias. Hay dos cosas que a muchas personas les resultan problemáticas o difíciles: una es de pedir o solicitar favores, y la otra, decir “no”. Centrándonos en esta última cuestión, dar respuestas negativas supone un esfuerzo, empeñados como estamos en caer bien, en resultar tolerantes, comprensivos, amables y diligentes. La timidez y el déficit de autoestima son problemas añadidos a la hora de decir que no, así como las creencias y costumbres de una “buena educación” mal entendida, cuando implica tener que decir siempre que sí, aun cuando no podemos o queremos decirlo.

Todo empieza en la infancia

Entre las primeras actitudes que aprende un bebé, la de negarse, la de rebelarse ante sus padres, ocupa un lugar preferente. Oponerse es la mejor manera que el niño o niña tiene para afirmarse. Es una forma de marcar una diferencia entre ellos y el exterior, una defensa ante la sensación de …


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¿Cómo consolar a quien perdió a un ser querido? Qué decir cuando no hay nada que decir…

Como personas sensibles y solidarias, siempre tratamos de hacer lo correcto. Sin embargo, hay veces que al tratar de hacer lo correcto y no tener éxito, podemos hacer más daño que bien.

Tal es el caso, al intentar consolar a las personas que se encuentran en duelo. En esas situaciones, una de las peores cosas que se pueden hacer es recurrir a frases que no sólo han sido repetidas en exceso, sino que además están completamente fuera de lugar.

Una típica frase que se dice es: “Él está ahora en un mejor lugar”. ¿Cómo puede saber alguien tal cosa? Esta declaración no es de ayuda para ningún doliente. Lo que sabemos, es que este mundo es un buen lugar, ya que es un lugar para hacer el bien. La muerte, por lo tanto, es una tragedia.

Otra frase que no es de ninguna ayuda para los dolientes es decir, que Dios necesitaba más al difunto de lo que los vivos lo necesitaban. De nuevo preguntamos, ¿Cómo alguien puede saber eso? Además, hace quedar a Dios como si fuera una entidad completamente egoísta, que causa tragedias en este mundo con el propósito de unir más personas a Su equipo en el cielo.

Otra frase, no recomendable para decir, después de la muerte de alguna persona que haya vivido hasta los ochenta o noventa años es: “por lo menos él vivió una vida completa”. No importa que tan bien …


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Construyendo mi identidad. La búsqueda de sentido y de identidad en el adolescente.

No se nace joven, hay que adquirir la juventud. Y sin un ideal, no se adquiere.
José Ingenieros

Para Sócrates los jóvenes de su tiempo eran unos tiranos, para Aristóteles tenía una importancia absoluta adquirir hábitos en esa etapa, para Rousseau la juventud era el momento de estudiar la sabiduría, para Víctor Hugo “los cuarenta eran la edad madura de la juventud; los cincuenta la juventud de la edad madura”. Para el novelista español, Mateo Alemán, la juventud no es un tiempo sino un estado del espíritu. Pero, quizá la frase o la caracterización de la juventud de José Ingenieros, que menciona que no se nace joven sino que se debe adquirir la juventud a través de un ideal; es la que más coincide con la idea de que el joven, de manera más evidente, busca el sentido de su vida y construir su identidad.
Erickson describe la adolescencia como la etapa en la que la persona debe lograr la identidad en la ocupación, papel de género, política y religión y se puede construir la identidad o llegar a una confusión de roles. “No hay otra fase del ciclo de la vida en la cual la promesa de hallarse y la amenaza de perderse estén tan estrechamente unidas”, menciona Erickson. En esta etapa el joven tiene que ir integrando lo que ha sido con lo que promete ser en el futuro.
Alejandro de Barbieri Sabatino, en su articulo “Un sentido …


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El sentido de lo masculino

15 reflexiones urgentes para varones
por Sergio Sinay

1. Asumirse como hombre consiste, hoy, en desarrollar las potencialidades humanas del varón. Varones y mujeres somos expresiones diferentes y complementarias de una misma esencia, la humana. Y a ninguno nos está negado –salvo por mandatos culturales- el acceso a todas las sensaciones, emociones, pensamientos y sentimientos, sólo que los expresamos de manera distintas según nuestro sexo. Un varón se convierte en hombre a medida que encuentra su modo auténtico, como tal y como persona, de expresar aquellas cualidades.

2. El machismo es una visión limitada, pobre y precaria de lo masculino. Es una manera –construida culturalmente y heredada y transmitida de padres a hijos durante muchas generaciones- de cimentar la identidad del varón a partir de unos pocos aspectos (el producir, el proveer, el mandar, el exhibir potencia) quitados del contexto general del Ser. El machismo confunde esos aspectos con la identidad total del varón y descalifica al varón que no los pone en primer plano o que los integra con otros aspectos de sí, como la emocionalidad, la sensibilidad, la intuición, la posibilidad de cuidar, criar y nutrir, la receptividad. Como todos los “ismos”, el machismo confunde una parte con el todo, genera actitudes fundamentalistas, no admite diferencias (lo único válido es ser “macho” y lo demás debe ser descalificado) y empobrece la vida física y espiritual de quienes lo encarnan.

3. Cuando el varón aplica su potencial económico a …


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La salud de los psicoterapeutas

La salud de los agentes de salud
Por: Dra. Marta Vigo

La psicoterapia en su forma actual es relativamente joven. El modelo sobre el que el psicoterapeuta funda sus actividades se deriva de varias otras profesiones y no puede ser comprendido sino en relación a ellas, que son más antiguas. Quiérase o no, la psicoterapia está relacionada con la medicina.

Los modelos profesionales y éticos que guían al médico son en parte también los del psicoterapeuta y los flancos oscuros del analista están vinculados al carácter médico de su trabajo.

El médico se encarga de ayudar al enfermo, el juramento de Hipócrates reza “el régimen que adopto servirá al provecho de mis pacientes de acuerdo con mi habilidad y juicio, y nunca a su daño o perjuicio. En cualquier casa que entre iré para beneficio del enfermo. Consideraré sagrados su vida y mi arte”.

Los aspectos oscuros de nuestra actividad no se encuentran en el juramento hipocrático.

Los agentes de salud nos enfrentamos a menudo con disturbios de salud a los que en términos tanto de tratamiento como eventual curación apenas podemos aplicar estrategias de índole experimental aceptadas. Cualquiera puede tener éxito en el tratamiento si se encuentra en el momento justo, si está con el paciente un tiempo justo, y si tiene la fortuna de dar con alguien que realmente busca ayuda y cuya condición habría, de todos modos, mejorado.

Como el sacerdote, nosotros trabajamos con nuestras almas, con …


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