Archivos: Cartas del desierto

 

EXPLÍCITO E INSINUADO.

En nuestra vida diaria pedimos y hasta exigimos que el lenguaje sea explícito, concreto. Pareciera que esa es la garantía de una comunicación correcta y exitosa en las ciencias, la matemática, el comercio que exigen exactitud y precisión.

En el campo de los sentimientos, de los afectos, del cariño, del amor y de las artes lo sugerido, lo insinuado, es poderosamente efectivo. Un gesto, una caricia, un color, un acorde… pueden llevarnos a mundos insospechados.

El mundo de lo sugerido, de lo insinuado despierta en nosotros una natural apertura y aceptación. Lo sugerido y lo explícito son como la mano izquierda y la mano derecha, se complementan.

17 DECEMBER 2017

Cartas del Desierto Guillermo Pareja Herrera

Una mirada al mundo desde el Desierto Chihuahuense, Norteamérica.


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De las cartas del desierto del Dr. Guillermo Pareja Herrera: Lucidez urgente y Desierto.

Guillermo Pareja

Lucidez urgente

Las aspiraciones humanas apuntan hacia lo alto, hacia arriba.
Tener éxito es alcanzar la cima, la cúspide  -social, política, económica, etc.
El éxito, la fama, tienen privilegios de todo tipo.
Desde la altura se ven a las cosas y a las personas como insignificantes y pequeñas.
Los privilegios tienden a volvernos ciegos para con los demás seres humanos.
Cuantos mayores  privilegios se tienen, más lucidez se necesita.
Lucidez viene de luz.
Luz para ver la realidad como es y no creerle a  nuestra ceguera.
La lucidez es una suerte de razonar y sentir normalmente y su opuesto es el delirio y el paroxismo.
Por eso, la gente sabia pide luz para comprender, luz para decidir, luz para ser justo en lo posible con todos y en todo.

Desierto.

Cada cuando, al ausentarme, me preguntan una y otra vez que cómo vivo en el desierto y cómo es ese lugar de nada. Dentro de mí sé cómo es el desierto pero cuando quiero explicarlo no sé.
Sólo puedo compartir algunos rasgos.

El desierto es inconmensurable así que no lo puedo definir pues eso será una pretensión de meterlo en un par de líneas.

Tierra desnuda, donde reina el viento que según sea la hora y el tiempo del año trae arena blanca, ocre, roja, negra.

Según sea la hora y el tiempo del año el viento canta, llora, aúlla, susurra, seduce.

El desierto vale, no por lo que tiene, …


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De las cartas del desierto de Guillermo Pareja Herrera: Alegría

Escucho en los programas de radio y leo en la prensa escrita que se cita un lugar común: hablar de la felicidad y de la búsqueda de la felicidad. Pero de tanto nombrarla y de tanto desearla se convierte en un tema serio. Me gusta imaginar a la felicidad como un gran plato fuerte al que le falta algún aderezo, algún condimento que -por pequeño que parezca- hace la gran diferencia. Ese gran condimento, esa condición para ser feliz es la alegría. Me es difícil imaginar a un ser humano feliz que no sea alegre. La alegría, en su origen, es una semillita -como muchas que llevamos en nosotros- que elegimos cuidar,alimentar,para que crezca vigorosa. La alegría humana no tiene que ver nada con la sociedad de consumo y consumo -que es el rasgo de los últimos setenta años. La alegría nace no de tener cosas y muchas cosas sino de haber encontrado una tarea a la cual dedicar lo mejor de nuestra vida y seres humanos a los cuales entregamos lo mejor de nuestros sentimientos de amor y solidaridad. Las filosofías, las iglesias, la poesía, siempre han asociado a la verdadera alegría con nuestro destino trascendente. Nuestro amado Beethoven tomó los versos de Schiller conocidos como Oda a la Alegría para coronar su propia vida y su más grande y sublime sinfonía -que escribió cuando su sordera fue total y definitiva. Esa Oda comienza precisamente con el inolvidable canto: …


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