DAU

El sentido de vida

10/03/2009

Por Edgardo Flores

Es un día normal, estás haciendo tus actividades habituales, compartiendo con tus familiares y amigos, cuidando de tus hijos, y de manera repentina te haces consciente de algo “evidente”, pero inevitable: un día morirás. ¿Cuál es la sensación que despierta al darnos cuenta de esta realidad? ¿Miedo? ¿Frustración? ¿Tristeza? ¿Valor? ¿Confianza? Muy seguramente, aquella sensación se ha originado de tu percepción de cómo has vivido hasta este momento.

Actualmente nos encontramos en un mundo donde impera la prisa, la emoción, el ímpetu. Nuestra vida gira en torno a lo exprés, a lo inmediato, ya no estamos acostumbrados a esperar y cuando las circunstancias nos exigen aguardar, como sucedería en una fila del supermercado o del banco, nos enojamos o buscamos estrategias para pasar rápidamente. Vivimos en una sociedad donde llegar a la meta lo más pronto posible – y si es viable, sin obstáculos – es el mayor logro del hombre. “El fin justifica los medios”.

Ante todo este panorama, no entiendo por qué nos sigue sorprendiendo encontrar personas que sienten un gran “vacío existencial”. Personas que cuentan con un trabajo estable, con una familia, sin grandes preocupaciones económicas. Personas que se quejan de no tener tiempo durante la semana, pero cuando llega el domingo, se quejan de no tener nada qué hacer, de estar aburridos. Hombres y mujeres que parece que lo tienen “todo”, pero que al parecer, por dentro, no tienen “nada”. Han cuidado de su cuerpo, se han esforzado por cultivar su intelecto, pero han pasado por alto velar por su espíritu.

Para la corriente existencialista, el ser humano está conformado por el soma (cuerpo), psique (mente) y logos (espíritu). Desde esta visión se abre todo un nuevo panorama, una visión que permite ver al hombre desde nuevos horizontes, tomando en cuenta la parte más eminentemente humana: el espíritu. Esta perspectiva cambia completamente las bases en que se fundamentan las distintas escuelas psicológicas, que en general tienen una visión psicosomática, cognitiva y social del ser humano. La ausencia de espiritualidad cercena lo más distintivo del hombre y éste queda atado a los condicionamientos, ya sean biológicos, psicológicos o socioeconómicos.

Logos, es decir, espíritu, no hace referencia a una dimensión espiritual, que si bien forma parte, no la define por completo. Logos es tomado en su acepción de “sentido”, es decir, la dimensión del ser humano que es capaz de trascender, donde radica la voluntad y la libertad. Sólo ésta es capaz de elevarse por encima de las circunstancias, decidiendo libremente sobre las muchas situaciones y eligiendo por propia voluntad, aquella que nos permite encontrarle un sentido y actuando conforme a ella de manera responsable.

En la naturaleza del hombre ha existido siempre y existirá hasta el fin de los tiempos, la necesidad de preguntarse por el sentido de su vida. Es algo que llevamos de manera inherente. Y a pesar de que muchas corrientes ideológicas intentan explicarlo con la biología, la genética, la psicología, la filosofía, todos ellas caen en el error de reducir al ser humano a alguna de éstas, y se olvidan que el ser humano en su unidad es cuerpo, mente y espíritu.

Si el sentido es aquello que buscamos, el sinsentido vendría a ser un agujero, un hueco en nuestra vida que se hace presente de manera repentina. En cuanto lo sientes, surge la necesidad de salir corriendo a “llenarlo”, porque al final de cuentas, es una “necesidad”. Es por ello que intentamos llenar nuestros vacíos existenciales con “cosas”, que de manera inmediata producirán satisfacción: saturando nuestras vidas de placer, de lujos, de comodidad; comiendo más allá de nuestras necesidades; teniendo sexo promiscuo; o quizás volcándonos exclusivamente al trabajo (adicción al trabajo, o workoholic); conformándonos con los acontecimientos; o llenar nuestra vida de preocupaciones. Cualquiera que sea la forma de intentar llenar esa sensación que produce un hueco en alguna parte de nosotros, no lo logra. Por el contrario, la sensación se hace cada vez mayor, y aquello con lo cual intentamos hacerlo desaparecer no es suficiente, por lo que requieres de cada vez más y más. Y cuando parece no existir nada que pueda alejarnos de este vacío, de alejar esta sensación, la muerte empieza a ser una opción.

La búsqueda del ser humano por encontrar un sentido de vida constituye una fuerza primaria. Dicho sentido es único y específico para cada una de las personas, y corresponde a cada uno encontrarlo. Más que preguntar “qué puedo esperar de la vida”, hay que preguntarnos de manera personal: ¿qué espera la vida de mí? ¿Hay algo que puedo hacer yo y nadie más que yo? ¿Existe algún proyecto que desearía muchísimo realizar? ¿Acaso he dejado de hacer aquello que tanto me apasionaba por causa de los “deberes” del mundo? ¿Puedo ser testimonio de la libertad del ser humano al trasformar la tragedia, la enfermedad, el fracaso en un logro personal? ¿Soy capaz de amar a alguien?

“Sólo la muerte es lo que da sentido a la vida”, ya que al darnos cuenta de nuestra existencia es breve, tendemos a encontrar la manera de trascender, de dejar “huella”. Así que, a pesar de todos los problemas con los que tengamos que enfrentarnos, la vida vale la pena ser vivida, y más aún cuando el hombre pone en práctica la fuerza de oposición del espíritu frente al destino. El sentido quizás cambie, pero nunca faltará. En realidad, tan sólo existe un problema verdaderamente serio, y es juzgar si la vida vale o no la pena ser vivida. Y la vida vale la pena, porque hay razones, hay muchos motivos por los cuales vivir, y esto es lo que le da sentido a la existencia humana.

Edgardo Flores Herrera

Universidad Autónoma de Yucatán

Facultad de Psicología

{ 24 Comentarios… Lealo(s) oagregue uno }

lenin pion January 12, 2011 at 7:05 am

Lo que le da sentido a la vida es reconocer que nesecitamos del padre DIOS el hijo JESUS Y el ESPIRITU SANTO y entoces le encontraras el verdadero sentido a la vida

Reply

Emmanuel February 9, 2011 at 4:37 pm

Tu respuesta no dice nada, es sólo la expresión de un tópico.
En vez de escribir tan a la ligera y expresar tu convicción particular, me gustaría que explicaras por qué y cómo tal reconocimiento le daría sentido a la vida, y por qué se da el caso de que los ateos le encuentran sentido a la vida basándose en su propio criterio.
Saludos.

Reply

Matilda February 2, 2011 at 11:08 pm

Que lindo reconocimiento al Espiritu,! que tdos llevamos y algunos no aceptamos la convivencia con el.siga escribiendo ,necesitamos perosnas capacitas ,profesionales que deseen compartir su pensar con el mundo……el ser humano somos fraguiles y sufrimos mucho de problemas existenciales.
con su permiso compartire su pagina en facebook
Matilda

Reply

Marcelo Guerrero December 21, 2011 at 10:27 am

Nada más acertado que encontrar el Sentido de la Vida, creo que el hombre como dice V. Frankl no es un buscador de placer o poder creo que es un buscador de Sentido el ¿para qué? de su existencia pero como Ud. lo detalla comprender la tridimencionalidad Antropológica es importante para lanzarnos a la aventura y riesgo de hallar constantemente el Sentido circunstancial y aún más importante es saber de nuestra condición de Seres finitos porque la muerte le pone fin a este tipo de existencia que conocemos(Vida) y que esto nos apresura a buscar los sentidos de cada momento, que buenas ideas a esgrimido UD. que nos saca de la comodidad y/o tal vez del mismo vacío existencial

Reply

BENITO CAMELO May 21, 2012 at 10:34 pm

La vida es vida un trayecto que a cada persona le corresponde lleva,r su luz encendida hasta donde pueda entonces su vida se terminara NO VALE DECIR NADA MA,S LA LIBERTAD DE DICIDIR Y ACTUAR SEGUN LA PERSONA ESO ES DEFINITIVO PARA TODOS

Reply

Jose de la Darza September 26, 2012 at 8:42 pm

Estoy interesado en su corriente terapeutica. Tengo esta pregunta en mi mente que me surgio al leer a Adler y Viktor Frankl ¿a falta de sentido puede desencadenar un complejo de superioridad para compensar eso?

Reply

Ma. Teresa Lemus de Vanek September 27, 2012 at 8:18 pm

Se puede desencadenar un afán de poder, control, competencia y mucho más para “llenar” el vacío existencial.

Reply

Santiago Rubio September 28, 2012 at 8:39 am

El sentido de la vida es existir, trascender la nada. La vida es un instante de luz en la eternidad.

Reply

Logoterapia February 2, 2013 at 7:32 pm

El sentido de vida es unico para cada ser humano, y es lo que nos va ayudar a trascender.

Reply

Karina July 31, 2013 at 12:21 am

Estoy de acuerdo Santiago el sentido de la vida es existir, trascender lo que nos da felicidad.

Reply

Gabriel August 1, 2013 at 10:45 pm
Ruth August 9, 2013 at 11:45 pm

No estoy de acuerdo con que el sentido de la vida, nos lo de el reconocimiento de que vayamos a morir. Muchas personas se autodestruyen, saben que se van a morir, hasta lo están buscando y no encuentran motivación para dejar huella en la vida. Me parece que el sentido de la vida lo da el encontrarnos con nuestro verdadero SER, el cual para lograrlo nos lleva por un camino en el que debemos perdonar, sanar nuestras heridas y perdonarnos a nosotros mismos, para poder reconocernos como un solo ser unido a un Creador que todo nos lo ha dado y que ya está en nosotros. Cuando nos encontramos con ese Ser empezamos a irradiar amor, luz, verdadera felicidad, paz, armonía e inevitablemente nos dedicamos a servir a la humanidad, ahí es cuando si empezamos a sentir la necesidad de dejar huella. Hemos reconocido todo la belleza que hay en nosotros y queremos compartirla con todos aquellos que aún no la encuentran.

Reply

Emmanuel September 4, 2013 at 5:51 pm

Saludos Ruth, y permíteme discrepar: tu respuesta no dice nada, es sólo la expresión de un tópico. Antes has de demostrar la existencia de un creador y de qué manera nos unimos a él, porque se da el caso de que los ateos podemos encontrarle sentido a la vida basándonos en nuestro propio criterio. Me da la impresión de que para ud. el sentido de la vida consiste en ayudar a algo tan abstracto como la “humanidad”… pero eso es válido solo para ud., porque distintas gentes pueden elegir distintas cosas que hacer para sentirse plenas (incluso cosas que a la larga las destruyen, como las drogas).
Además si el altruismo tuviera éxito ya sería superfluo.

Reply

Ruth September 17, 2013 at 4:43 pm

No considero que mi criterio no diga nada, es algo completamente respetable, tanto como lo que usted piensa. Para ser lo que soy y aceptar lo que pienso no necesito demostrar nada y menos a personas que no creen en algo más de lo que sus ojos ven, o no han sentido algo más allá que lo que su pobre y limitado cuerpo les ha hecho sentir. De lo que yo hablo es algo que la mente conceptual jamás va a entender ni tampoco lo va a creer, sólo el que lo vive y lo experimenta puede entenderlo. No se trata de dogmas religiosos, ni de iglesias porque no creo en nada de eso. Es solo una experiencia maravillosa en la que existe solo felicidad, amor, paz y plenitud, las cuales no dependen de que una persona esté a nuestro lado.

Reply

adelaida September 3, 2013 at 5:54 pm

hola como estan? disculpen, soy alumna de la carrera de psicologia de la ciudad de Salta-Argentina y estoy empezando a armar mi tesis, y me gustaria preguntarle si tienen algun libro para recomendarme o informacion para facilitarme sobre el sentido de vida, desde ya muchisimas graciias

Reply

Emmanuel September 4, 2013 at 5:36 pm

Saludos desde México Adelaida, te recomiendo altamente el libro “El sentido de la vida y las respuestas de la filosofía”, escrito por Julian Baggini, quien es filósofo, escritor y periodista. Para mí es un libro bien planteado que está muy por encima de los típicos discursos espirituales o pseudopsicológicos. En especial argumenta muy bien el porqué la fe o la idea de un dios no sirven para darle sentido a la vida.

Reply

Yrela Quevedo Vizcaya September 5, 2013 at 1:26 pm

Emmanuel: sobre tu comentario del 4/09/13 5:36 pm

Nunca he entendido qué es la fé. Qué somos en realidad los seres humanos tampoco. Dices que eres ateo y le das sentido a la vida basándote en tu propio criterio. ¿ Puedes darme una orientación para apoyar a mi hijo de 24 años a que desaparezcan sus convulsiones de tipo psicógeno (según los neurólogos, psicólogos y psiquiatras).? Si es así, ¿ a qué lugar puede asistir y empezar una vida con sentido ? Ah, lleva dos años y medio y siguen dejando huella en su vida. Nunca viví con él.
Saludos.

Reply

Emmanuel September 5, 2013 at 4:28 pm

Saludos Yrela; no puedo decirte algo respecto a las convulsiones psicógenas puesto que no soy autoridad; sólo sé que a veces es difícil que los especialistas distingan convulsiones psicógenas de convulsiones epilépticas.
Como leíste, me baso en mi criterio para darle sentido a la vida, puesto que no existe evidencia de algo así como “El gran designio” o “El propósito”; sucede que el sentido de la vida se lo otorga cada quién, y para esto cada quien debe meditar y reflexionar sobre las cosas o las actividades necesarias para vivir una vida plena. A veces todo lo que se necesita es tener una justificación para tus esfuerzos, es decir, disponer de un objetivo y un fin claros, a cuya consecución se dedica la tarea de vivir y de llenar un día y otro de trabajo.
En mi caso no tengo evidencias de la existencia de algún ser supremo, por eso soy ateo; pero gracias a ello llegué a la conclusión de que por ejemplo para ser moral no necesito religión alguna porque mediante la empatía, la convivencia y el “esprit de corps” no hago a nadie lo que no quisiera que me hicieran. Mientras en la vida haya algo bueno por hacer, puede ser nuestro propósito descubrir y realizar lo que consideremos correcto. El vacío de Dios lo podemos abordar mediante la autenticidad, la responsabilidad personal y el libre albedrío; la vida no tiene un sentido predeterminado. Si la vida es resultado de una serie de eventos fortuitos, esta es una buena razón para apreciarla. Quizá sólo hay que reconocer que la vida puede tener sentido si descubrimos que vale la pena vivirla por sí misma, sin recurrir a otros fines, metas u objetivos. Si de la nada venimos y hacia la nada vamos, vale hacer una celebración de la existencia misma.

Reply

Emmanuel September 5, 2013 at 4:38 pm

“En lo que las mayorías podemos estar de acuerdo es en que lo más alto y lo más profundo de lo que el hombre es capaz, y que puede darle pleno sentido a la existencia, es el amor y en especial si es correspondido. No hay ninguna otra cosa que llene más la vida y la intimidad, ni siquiera la grandeza de legar a los hombres una gran obra. Ni el poder, ni el dominio sobre la naturaleza, ni la posesión de una gran ciencia, ni el desarrollo de la propia creatividad artística son capaces de dar lo que nos da la sonrisa de la persona que nos ama. Vale más destinarse a una persona que poseer sin ella todo el universo. Por eso, el mejor aprendizaje para encontrar el sentido de la vida es aprender a amar, algo bien distinto a simplemente “sentir que se ama”, puesto que amar es tratar bien a la persona amada, tratarla como ella se merece, darle lo que le hace feliz, y eso es algo que implica un modo de comportarse muy específico, que es el que verdaderamente funda sobre un cimiento sólido el puro sentimiento del amor”. (“La pregunta por el sentido de la vida”, Ricardo Yepes Stork)

Reply

adelaida September 6, 2013 at 5:34 pm

gracias emmanuel… =)

Reply

adelaida September 6, 2013 at 5:47 pm

alguno que hable sobre las restricciones?

Reply

Arturo Cuauhtémoc November 4, 2013 at 8:55 pm

Me parece acertado fincar en el amor el sentido de la vida. En la forma en la que lo expresa Emmanuel, amar es tratar bien a la persona amada, tratarla como ella se merece, acercarle lo que la hace feliz. Esto hace necesario conocer a esa persona. Conocer sus gustos en cuanto a colores, sabores, olores, sonidos, etc. Si no nos detenemos a identificar esos gustos, cómo los vamos a colmar? Pero qué tal que la persona que debemos amar es cada uno de nosotros. Sabemos que nos gusta, sabemos que objetos, actividades o situaciones nos hacen felices, o nos arrancan una sonrisa o una carcajada? Podemos encontrar a otra persona que nos acompañe en nuestro camino, a quien le gusten las mismas peliculas, las mismas canciones, las mismas melodías, las mismas películas, las mismas obras de teatro, los mismos programas de televisión, los mismos deportes, los mismos entretenimiientos, los mismos paseos, los mismos viajes, los mismos libros, los mismos amigos, o al menos una que otra de dichas actividades, etc.? En qué podríamos fincar nuestra felicidad si no nos conocemos a nosotros mismos, si no conocemos a nuestra pareja y si no estamos dispuestos a hacer nada de lo que a ella le guste y, a su vez , ella no está dispuesta a hacer algo de lo que nos guste o a dejar de hacerlo, como tomar alcohol o fumar?
Agradeceré darme a conocer sus puntos de vista.

Reply

Miguel Bravo February 26, 2014 at 11:40 am

La naturaleza del ser humano es la búsqueda incesante del placer.

Reply

Francisco March 26, 2014 at 7:48 am

Mil Gracias. Sereno y resumido articulo. Encantador , humano y profesional Frankl

Reply

Deje un comentario

{ 1 trackback }

Entrada previa:

Entrada siguiente:

DAU