El sentido trascendente de la vida en Viktor Frankl

 Por Teresa del Pilar Ríos

 El sentido de la vida es una cuestión que me ha venido inquietando desde hace tiempo. En mi trabajo con jóvenes, varones y mujeres, he tenido la oportunidad de ser testigo de diversos tipos de situaciones; algunas muy dolorosas, las cuales, casi siempre, eran acompañadas de un vacío y frustración existencial. Cada vez más se palpa una sed y urgencia de encontrar un sentido auténtico a la vida. Se percibe un hastío de todo lo superfluo y de lo que denigra a la persona. En cambio, hay una búsqueda de sentido anclado en valores que permanecen y dignifican.

Y es aquí, justamente, donde sale al paso con toda lucidez la propuesta antropológica de Frankl. Con su excepcional concepción de persona, revaloriza la dimensión espiritual y la aplica a la existencia humana. Sostiene la trascendencia del ser humano y la ve como fuente y fin de los verdaderos valores. Plantea que el sentido de la vida se realiza en la trascendencia, descubriendo y encarnando valores.

Nuestro autor es considerado como una de las grandes figuras del siglo XX (1905-1997) que más ha influido en el pensamiento antropológico y en las prácticas psicoterapéuticas. A los 15 años desarrolló dos de sus pensamientos fundamentales: que no debemos preguntar por el sentido de la vida porque somos nosotros los interrogados. El otro pensamiento dice, que el sentido último trasciende nuestra capacidad de comprensión. 

Vivió durante dos años y medio las atrocidades de cuatro campos de concentración nazi y fue precisamente en esos lugares donde pudo experienciar y analizar, desde una perspectiva interdisciplinaria, médica, filosófica y psicológica, los horrores y las degeneraciones de la humanidad. En esas terribles circunstancias maduró y estructuró su sistema psicoterapéutico-antropológico.

Sus escritos muestran toda la riqueza cultural y ética con que afrontó la dura vivencia.  Éste fue el acontecimiento que marcó plenamente las convicciones filosóficas y psicológicas que había ido conquistando. Verificó allí la validez de su tesis principal: que el ser humano para vivir tiene, sobre todo, necesidad de sentido.

Mientras que Freud redujo a la persona humana a meros impulsos mecánicos, Frankl, le abre nuevos horizontes. Su propuesta apunta hacia la realización del sentido y los valores. Su pensamiento psicoterapéutico y antropológico se articula en Logoterapia y Análisis existencial.

La Logoterapia es un fecundo y novedoso sistema psicoterapéutico que da respuesta a muchas vulnerabilidades de nuestro tiempo: aburrimiento, vacío y crisis existenciales, conflicto de valores, depresión, adicción, suicidio, etc. Sobre todo, ayuda a encontrar el sentido profundo de la vida, aún en las circunstancias más adversas. La logoterapia sostiene que el amor es el único camino para tocar saludablemente lo más hondo de la personalidad humana.

En cambio, el Análisis existencial es la perspectiva antropológica con que se encara dicha psicoterapia. Implica la trascendencia y la apertura al mundo espiritual, necesarias para una vida armónica y feliz. El objetivo del Análisis existencial es que el ser humano se haga consciente de que lo fundamental en su vida es la conciencia de su libertad y la responsabilidad que ésta implica, de su ser único, irrepetible, llamado a buscar el sentido de la vida y a realizar los valores. Consciente de su ser finito, es decir, confrontado con la facticidad radical y con la apertura a la trascendencia.

Ahora bien, es necesario destacar que la obra de Frankl sigue vigente en todos los continentes, y cada vez con más fuerza, a través de sus seguidores y seguidoras. Y esto es así porque él eligió apostarle a la vida y al ser humano, dándose a la tarea de rehumanizar la medicina y la psicoterapia. Eligió la senda del compromiso, del amor, del perdón, de la paz y del servicio plenificante.

Para él la vida permanece con sentido de modo absoluto. Y la base no es moralística, sino empírica. A este propósito, podemos hablar de una fenomenología extraída de la “gente de la calle”, sin muchos estudios académicos. Dicha práctica muestra que los hombres y las mujeres, desde siempre, buscan des-cubrir el sentido presente e implícito en los acontecimientos cotidianos. Esta tarea no se lleva a cabo, primariamente, por la vía intelectual o de las discusiones filosóficas, sino por caminos propios de la experiencia cotidiana, la cual prueba que la vida tiene sentido incondicionalmente. 

En efecto, la persona, fenomenológicamente hablando, puede encontrar y des-cubrir el sentido de su vida a través de tres experiencias básicamente humanas. Ellas son:

¨      Valores de creación (trabajo)

¨      Valores de experiencia (amor)

¨      Valores de actitud (sufrimiento)

 Valores de Creación

Se refieren a lo que el ser humano forja en forma de trabajo, creación, transformación. En la labor lo que cuenta es la entrega concreta, la intensidad con la que se aplica a la tarea y no el tipo de trabajo que se realiza. No es tan importante el qué cosa, sino el cómo. ”Lo que hace de la vida algo insustituible e irremplazable, algo único, algo que sólo se vive una vez, depende del hombre mismo, depende de quién lo haga y de cómo lo haga, no de lo que se haga.” [1]

Valores de Experiencia

Se refieren a lo que el ser humano recibe gratuitamente del mundo, en forma de vivencia artística, filosófica, literaria, etc. Contemplar la belleza de la naturaleza es uno de los mejores modos de encontrar el sentido de la vida. Pero la experiencia más profunda en este segundo camino es el encontrarse con otro ser  humano  y des-cubrir en él  su unicidad, su  irrepetibilidad, su ser  ahora y todas sus potencialidades que pueden llevar a convertirle en una persona más plena. “Esta es la experiencia trascendente del encuentro humano, que admite diversos niveles que recorren todos los tipos de amistad hasta llegar al amor profundo.” [2]

Aquí Frankl presenta tres modos de entender el amor: el sensual, el erótico y el espiritual.

El amor si es verdadero y auténtico, no se detiene frente al organismo psicofísico, sino que alcanza el yo profundo, la personalidad del amado o de la amada. Sin renegar de los momentos físico y erótico, nuestro autor insiste en que aquéllos son sólo un medio de expresión y que el amor, aunque es suscitado por las características físicas, será verdaderamente tal cuando sea incluido como expresión de la espiritualidad. El amor es, por tanto, la orientación directa hacia la persona misma del ser amado, en cuanto algo único e irrepetible, rasgos que hacen de él una persona espiritual.

Valores de Actitud

Se da ante la situación en la cual el ser humano se ve imposibilitado de llevar a cabo los Valores de Creación y los Valores de Experiencia, entonces está en el umbral de los Valores de Actitud. Encontrar sentido al trabajo, a la creación, al arte, es más fácil. En cambio, encontrarle el sentido al sufrimiento no lo es. Para los valores de creación necesitamos aptitudes, capacidad creadora; para los valores de experiencia, capacidad de sentir y vivenciar;  para los valores de actitud,  capacidad de sufrimiento. Y no la poseemos naturalmente, no se trae consigo al nacer, tenemos que adquirirla, conquistarla en el padecimiento mismo de la vida.

La sociedad y los medios de comunicación social no preparan para el sufrimiento o la vivencia de lo espiritual: acentúan el valor del éxito, la eterna juventud y el poder mal entendido. La imagen de la persona doliente o sufriente no es propugnada ni valorada por  nuestra  cultura hedonista, periférica y exitista. Por ello, cuando alguien se enfrenta de repente con la realidad ineludible de un dolor físico, moral, psicológico o espiritual, se sacuden los cimientos de su seguridad,  se derrumba y hasta se degrada muchas veces. “Cuando la espiritualidad humana se bloquea, el hombre hace regresión en dirección de sus ancestros animales.” [3]

Para Frankl, es en el sufrimiento donde se manifiesta la grandeza del ser humano, el temple de su espíritu, porque sólo en el padecimiento se encuentra trágicamente puesto en confrontación consigo mismo, con su capacidad no sólo de trabajar y de gozar, sino también de sufrir. “Sufrir significa tomar postura frente al propio dolor y esto equivale a estar ´por encima´ de él.” [4] El hombre y la mujer tienen derecho no sólo a la vida, al trabajo, a la alegría, a la paz; tienen, además, un derecho fundamental que nadie les puede quitar de ninguna manera y éste se refiere al sufrimiento.

 “Porque en el recto sufrimiento, en el sincero sufrimiento de un genuino destino, se le abre al hombre una suprema oportunidad, más aún, la más grande oportunidad de cumplir su propio sentido y darse plenitud a sí mismo.” [5]  “¡El dolor pertenece a la esfera más íntima y personal del hombre. ¡El hombre no educado por el dolor permanece siempre niño! ¡La última ley de la historia es el sufrimiento! [6]

He aquí por qué el crecimiento, la maduración, el enriquecimiento de una vida humana están ligados al dolor y a la pregunta, ¿por qué sufrir? Tal respuesta no es pronunciada en voz alta, con altivez, con alegría y soberbia, sino que se manifiesta balbuceando, a veces con lágrimas que no siempre son físicas, en el fondo del corazón, en lo íntimo del propio ser. La respuesta que el ser humano sufriente da a la pregunta sobre el porqué del dolor es siempre una respuesta sin palabras. Sin embargo, para Frankl, esa es la única respuesta significativa. [7]

Y esto es así porque el amor y el dolor se gestan y maduran en el silencio. El amor es la meta última y más alta a que pueden aspirar el hombre y la mujer. La salvación de la persona está en el amor y a través del amor. El verdadero amor es el único sentido capaz de dar vida y vida en abundancia.

Teresa del Pilar Ríos Vázquez. Autora del Libro: 

El sentido de la vida y la trascendencia en Viktor Frankl,
Centro de estudios antropológicos de la Universidad Católica (CEADUC), Biblioteca de estudios paraguayos, Volumen 83, Asunción, Paraguay, 2010, (págs. 208).

 


[1] Frankl, Viktor, Psicoanálisis y existencialismo, Fondo de Cultura Económica, México, 1950, p. 173

[2] Frankl, Viktor, Op. cit., p. 187

[3] Lukas, Elizabeth, Una vida fascinante,  Ed. San Pablo, Buenos Aires, 1994, p. 24

[4] Frankl, Viktor, El hombre doliente, Herder, Barcelona, 1994, p. 182

[5] Frankl, Viktor, Teoría y terapia de la neurosis,  Herder, Barcelona, 1992, p. 254

[6] Fizzotti, Eugenio, El despertar ético: conciencia y responsabilidad,  Fundación Argentina de Logoterapia “Viktor Frankl”, Buenos Aires, 1998, p 176

[7] Cf. Frankl, Viktor, El hombre doliente, p. 297

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Comentarios

  1. cristina

    No conozco nada de la obra del autor, tampoco de la logoterapia, sin embargo tras leer el texto no me siento extraña ni tampoco espectadora. La búsqueda, la sed y el anhelo humano de sentido de la propia existencia presiento que es tierra común que pisamos.
    Me gusta leer que Frankl da forma y contenido a su tesis no sólo de los muchos conocimientos intelectuales y estudios de formación sobre la persona, por el texto, la experiencia y lo cotidiano se muestran como la gran maestra de su obra. Me impresiona leer como “hija de mi tiempo” eso de que “en el sufrimiento se manifiesta la grandeza del ser humano”… es esta una verdad que creo y un reto para quienes aspiramos a vivir cada instante plenamente y sin ahorrarnos nada de nuestra condición tan limitada y tan infinita. Pareciera que Amor y límite no se contradicen. Finitud e infinitud, trascendencia e inmanencia…
    Gracias por mostrarnos parte de su obra, para mí es un aporte que me habla de vida, de dignidad y por tanto que me habla a mí como parte de la totalidad de una humanidad en búsqueda de su primer y último sentido.

  2. Ma. Teresa Lemus de Vanek

    Profundo comentario Cristina. Es por éso que se dice que la Logoterapia es para todos los hombres y para todo el hombre, o sea, para todas sus dimensiones. Gracias por tu aporte!

  3. El vaso está medio lleno, por más que la razón me diga lo contrario, diría un realista y a su vez optimista. Quizás nuestro mundo no difiera tanto del contexto de Viktor Frankl en cuanto a la falta de sentido por la vida, ayer amenazaba la existencia del hombre las guerras, hoy amenaza la vida del hombre la perdida de la de valores básicos para una convivencia social-comunitaria. La honestidad, la belleza, la búsqueda de la justicia, el respeto por el otro, todos estos han caído en la insignificancia.
    A diario somos partícipes de los atropellos a la dignidad de la persona, dichas manifestaciones sería la profunda desvalorización de la vida en sí misma, la perdida de la trascendencia, quizás los valores se identificaba con Dios tal como lo planteo Nietzsche y al matar a dios se desplazó aquellos acerbos culturales válidos para mantener los vínculos entre las personas y las sociedades, hasta concluir en la famosa idea de Dostoïevski; si Dios no existe todo está permitido.
    Esta obra situada en el marco del gran pensador del siglo XX, quiere ubicarse ante los hombres y mujeres del presente, de hecho se contextúa frente a rostros concretos para presentar el sentido de la vida; invitando a redescubrir el mundo espiritual, espacios auténticos de la persona desde donde puede asumir su libertad y vivirlo en responsabilidad.
    Gracias por acercarnos a Viktor Frankl de seguro nos hará mucho bien, como cultura y nación precisamos acercarnos a los que supieron encontrar respuesta a las búsquedas del hombre de ayer, para que a su vez nosotros echemos a andar propuestas válidas para las personas de hoy.

    • aunque algunos dicen que no tienen un dios, dios es mental puedes tener un dios del terror del amor ,del mal,del sufrimiento ,de amor un dios cientifico, dios el todo creador

  4. Teresa del Pilar

    Hola Cristina!
    Gracias por la resonancia al escrito. Me gusta eso que dices del autor, “la tierra común que pisamos.” Si, eso pasa al leer los escritos de Frankl y al entrar en contacto con su propuesta, inmediantamente te sientes indentificada. Hay un clic que se moviliza por dentro y te invita a seguir ahondando en lo que plantea. Es exactamente eso que dices: “Pareciera que Amor y límite no se contradicen. Finitud e infinitud, trascendencia e inmanencia…”

    Me parece excelente y muy oportuno tu aporte.

  5. Teresa del Pilar

    Hola Marcelino!
    Ante todo, gracias por enriquecernos con una reflexión tan profunda y realista. Me edifica el modo tan lúcido en que contextuas y valorizas la propuesta de Frankl, se ve que ya eres conocedor de su pensamiento! En tu comentario hay una vinculación filosófica muy válida, esto es digno de destacar, pues nuestro autor también ofrece un planteamiento filosófico-antropológico, lo cual hace posible la adhesión a los valores que mencionas.

    De nuevo: gracias.

  6. francisco javier

    hola teresa, soy estudiante de psicologia de la universidad del sureste en chiapas, mexico, voy apenas en primer semestre y esta tecnica de la corriente humanista de Viktor Frankl me a motivado a seguir con la carrera y claro esta tambien a encontrarle sentido a la vida.

  7. Teresa

    Hola,Teresa del Pilar!
    !Que providencial leer de nuevo algo sobre Vicktor Frankl en este momento de mi vida! Especialmente el aspecto relacionado al sufrimiento,ya que a cada paso nos encontramos con él. Sin embargo, otra es mi actitud, ya no de rechazo o huida, sino de aceptación como una experiencia de crecimiento, de rico aprendizaje experiencial, de sentido a la vida, de mansedumbre. Y eso me hace feliz. Un abrazo cordial, Tere

  8. Teresa del Pilar

    Hola Francisco!

    Gracias por compartir tus búsquedas, y tus hallazgos!! Es increible como con
    ciertos autores podemos llegamos a hacer “chick”, eso significa que algo por
    dentro se moviliza y nos llena de energía: de sentido. Pues, felicitaciones por
    el camino en el que estás avanzado.

    Saludos cordiales. Teresa del Pilar

  9. Teresa del Pilar

    Hola Teresa!

    Esto sí que es un encuentro entre las Teresas y los sentidos!

    Aunque nos cueste creerlo, en la vida todas las cosas son providenciales.
    La “providencia” se hace presente en el momento y de la manera menos
    pensados… Nos sorprende, nos sobrecoge… Reconciliarnos con el sufrimiento,
    acogerlo, reelerlo en nuestra vida es fundamental. Y en esto Frankl es un maestro
    inigualable.

    Gracias por compartir!! Un saludo cordial. Teresa del Pilar

  10. Guillermo Batista

    Soy médico psiquiatra de formación lacaniana (en París), y he pasado los últimos seis años de mi vida en situaciones de extremo dolor y precariedad;de nada me han servido 19 años de psicoanálisis.Actualmente vivo en Caracas Venezuela y me gustaría establecer contacto con un estedes.Es una demanda formal de ayuda que comenzó a surguir hace un par de años, cuando un religioso, en medio de una total desolación, me hizo leer “El hombre en busca de sentido”.Esa lectura me ayudo a sortear situaciones de gran aislamiento.En fin, la pregunta es:¿Como podría ponerme en contacto con ustedes?
    Atentamente
    Guillermo Batista

  11. Teresa del Pilar

    Hola Guillermo, gracias por visitar la página. Nos alegra de que Frankl te haya
    abierto a nuevas posibilidades. Creo que podrías contactar a esta dirección
    con Teresa Lemus: terevanek@logoforo.com

    Saludos cordiales. Teresa

  12. creo que es importante la logoterapia para acabar con los miedos y el terror programados por algunas iglesias como la santa inquisicion o la religion forzada con terrorismo con dioses que te aterrorizan y no sabe uno como salir de ese estado mental como aceptarlo y aprender a vivir con el sufrimiento y no ser esclavo del sufrimiento. un dios de amor y de retos de sufrimiento el amor hacia uno mismo como una entidad unica

  13. Teresa del Pilar

    Hola Miguel. Mira, creo que lo que digan o dejen de decir los/as demás sobre la cuestión de Dios no tiene mucha relevancia. Lo determinante es tu propia convicción sobre el tema, y, sobre todo, tu experiencia personal. Puesto que la experiencia propia nadie te la puede desmentir. Saludos cordiales!
    Teresa del Pilar

  14. Teresa del Pilar

    Estimado Miguel.
    Creo que la logoterapia es un buen antídoto para tod aquello que aqueja y hace sufrir a la
    persona. Ciertamente no pretende anular o exterminar el sufrimiento o el dolor, sino darle,
    encontrarle un sentido digno a todo ello. ¿Te parece poco?

    Gracias por compartir. Teresa del Pilar

  15. Yeni Gutiérrez

    Jamas había escuchado acerca de la logoterapia escribo de Venezuela.. El tema de Dios y las religiones ha afectado mucho mi vida a tal punto q me creo ansiedad ahora vivo algo q no se como expresar pero con pesadillas sueños raros siento como bloqueo en mi cabeza miedo de perder la cordura no se como encontrar ayuda como buscarla salir de esto. Por favor necesito salir de donde me siento no se como hacerlo no se q siento q tengo pero es horrible, su ud puede facilitarme ayuda. Estoy muy de acuerdo con lo q dice el amigo Miguel en su comentario. Esto preturba mi vida no Dios sino la confusión q se creo en mi por tantas religiones.

    • Ma. Teresa Lemus de Vanek

      Hola Yeni,
      ¿Has buscado ayuda profesional en tu ciudad? Es importante que lo hagas!
      Te recomiendo la lectura en nuestro sitio sobre “Crisis existencial y espiritual”

  16. Buenas es la segunda ocasion que visito esta web y me he decido a comentar.
    encanta este blog. Que ¿themeusa? me gustaria poder usarlo para mi sitio pero no lo encuentros.
    ¿Es algún CMS como WordPress ?

    Si no molesta, no veo ningún marcador social como
    RSS creo que deberiais tener alguno. Yo uso twitter dado que es muy facil
    de utilizar

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  1. […] meta por alcanzar.  Pues una vida sin objetivos, gracias al pensamiento sin propósito, produce un vacío existencial debido a la carencia de […]

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