Complacer como enfermedad

Por  Karin Vanek

Cada vez es más común encontrarnos con personas que presentan esta compulsión por complacer a los demás a expensas de sus propias necesidades y deseos. Como Logoterapeutas, vemos esta situación como un evidente bloqueo hacia la búsqueda del propio sentido, poniendo siempre como prioridad a alguien más, alejándonos poco a poco de nuestro verdadero sentido de vida e incluso de nosotros mismos. Es por eso que Logoforo extrajo y tradujo algunas partes del libro “The disease to please” (Curing the people-pleasing sindrome), del autor Harriet B. braiker, Ph.D. para que los lectores puedan conocer más acerca de este común síndrome, identificar si pudieran presentarlo, en mayor o menor grado, o para recomendar esta excelente guía a colegas y pacientes.

Para empezar, es importante que realices el test que a continuación presentamos, para que identifiques si tus problemas relacionados con el complacer a los demás están basados en comportamientos compulsivos, pensamientos distorsionados, o por evitación de sentimientos negativos. Siempre estamos afectados por estos tres grupos, aunque habrá uno que sea más dominante que los otros.)

Test.

(Responde V para verdadero, F para falso)

1. Es extremadamente importante para mí ser querido y aceptado por todos quienes me rodean. V o F

2. Yo creo que nada bueno puede salir de un conflicto. V o F

3. Mis necesidades siempre van en segundo lugar, primero están las de los demás. V o F

4. Evito conflictos y confrontaciones lo más que puedo. V o F

5. A menudo hago mucho por otros e incluso me dejo ser utilizada con tal de no sentirme rechazada por los demás. V o F

6. Siempre he necesitado de la aprobación de otros. V o F

7. Es mucho más fácil para mí aceptar sentimientos negativos sobre mí mismo(a) que expresar sentimientos negativos sobre otros. V o F

8. Creo que si puedo hacer que los demás me necesiten por lo que hago por ellos, no seré abandonado(a). V o F

9. Estoy enganchado(a) haciendo siempre cosas por otros, buscando complacerlos. V o F

10. Soy capaz de recorrer grandes distancias con tal de evadir conflictos o confrontaciones con mi familia, amigos o personas del trabajo. V o F

11. Me gusta hacer todas las cosas necesarias para hacer feliz a los demás, casi siempre antes de hacer las cosas que me hacen feliz a mí. V o F

12. Casi nunca me opongo a las ideas de otros, esto para protegerme ya que le temo a las respuestas agresivas o a la provocación de confrontaciones por parte de otros. V o F

13. Si dejara de poner las necesidades de otros antes de las mías, me convertiría en una persona egoísta y los demás no me querrían. V o F

14. Tener que enfrentar un conflicto o confrontación con alguna persona me hace sentir tan ansioso(a) que podría decir que me siento enferma. V o F

15. Es muy difícil para mí expresar críticas aunque éstas sean constructivas porque no me gusta que los otros se enojen conmigo. V o F

16. Siempre debo buscar el bienestar de otros aún a expensas de mis propios sentimientos. V o F

17. Tengo que entregarme a los otros para ser digna de su amor. V o F

18. Creo que la gente que se da a los demás es la que siempre recibe aprobación, afecto y amistad. V o F

19. No puedo fallarle a los demás dejando de hacer las cosas que esperan de mí aún cuando sé que sus demandas son excesivas o irracionales. V o F

20. A veces siento que estoy tratando de “comprar” el amor y la amistad de otros, haciendo cosas que los pueda complacer. V o F

21. Me incomoda mucho y me provoca mucha ansiedad el tener que decir o hacer algo que pudiera hacer enojar al otro. V o F

22. Muy raramente delego tareas a otros. V o F

23. Me siento culpable cuando ante peticiones de otros mi respuesta es no. V o F

24. Pienso que soy una mala persona cuando no me entrego a aquellos que me rodean. V o F

Cómo calificar e interpretar tus respuestas:

¿Padeces del síndrome de complacer a los demás? La respuesta depende de la puntuación obtenida con el test. Simplemente cuenta el número de respuestas marcadas con la V; ésa es tu puntuación global.

Entre 16 y 24: Si tu puntuación se encuentra dentro de este rango, estamos hablando de que tu síndrome es serio y se encuentra muy arraigado. Seguramente ya has notado que éste síndrome de complacer a los demás te está trayendo problemas tanto en el área emocional como en la física. Debes de recobrar el control de tu vida.

Entre 10 y 15: Si tu puntuación se encuentra dentro de este rango, los síntomas de éste síndrome ya son mesuradamente severos. Este patrón destructivo requiere de tu inmediata atención y esfuerzo para cambiar antes de que con el tiempo se haga más grave.

Entre 5 y 9: Si tu puntuación se encuentra dentro de este rango, debes saber que aunque moderado, sí presentas el síndrome del complaciente. Estos hábitos aún pueden ser amenazantes para tu salud y bienestar, así que debes aspirar a que éstos síndromes desaparezcan ya que pueden agravarse con el tiempo.

De 4 a menos: Si tu puntuación resultó dentro de este rango, puede ser que tengas tendencias apacibles hacia un síndrome de complacencia, o quizá ni siquiera eso. Sin embargo hay que permanecer siempre alerta ya que éste síndrome puede desarrollarse de pronto llevándose con él nuestra capacidad de control.

¿Qué tipo de complaciente eres?

Para poder determinar la causa dominante por la cual presentas éste síndrome, es necesario que agregues tu puntuación en aquellos ítems que miden cada una de las tres causas abajo mencionadas:

1. Para concluir si eres más controlado(a) por tus esquemas mentales o pensamientos (conocida también como mentalidad de las personas complacientes) agrega el número de respuestas V que tuviste en las preguntas: 1,3,5,8,13,17,18 y 24.

2. Ahora agrega el número de respuestas V que tuviste en las preguntas: 6,9,11,16,19,20,22 y 23 para concluir si son los hábitos o conductas los que dominan en tu caso.

3. Finalmente agrega el número de respuestas V a las preguntas: 2,4,7,10,12,14,15 y 21 para descubrir si son los sentimientos o emociones las principales causas para tí.

La puntuación más alta revela cuál es la causa dominante en tu síndrome de complacer:

  • Tu problema de complacencia es a nivel cognitivo si tu puntuación más alta se localiza dentro de la escala de pensamientos.
  • Eres una persona complaciente a nivel conductual si tu puntuación más alta se encuentra en la escala de de conducta.
  • Si tu puntuación más alta se encuentra dentro de la escala de sentimientos y emociones, entonces eres una persona complaciente evasivamente emocional.

Finalmente, si dos o incluso tres de tus puntuaciones están anudadas por el núm. 1, significa que no tienes únicamente una causa dominante en tu síndrome.

Características de los 3 grupos.

1. Personas complacientes debido a esquemas mentales:

Si te encuentras en este grupo, tu tendencia a complacer es guiada por el pensamiento de que debes y necesitas esforzarte para gustar a los demás. Mides tu autoestima y defines tu identidad mediante lo que haces por las necesidades de otros, las cuales, según tú, deben ir primero que las tuyas.

Piensas que ser agradable te protegerá del rechazo y de otros tratos dolorosos por parte de quienes te rodean.

2. Personas complacientes debido a hábitos:

Sueles hacer demasiado por otros de manera constante, casi nunca dices que no, raramente delegas responsabilidades e inevitablemente tu comportamiento es siempre sobre asignado. Aunque tu comportamiento te resulte estresante e influya en tus relaciones personales, se mantiene bien arraigado ya que es generado por tu excesiva, incluso adictiva necesidad de de aprobación.

3. Personas complacientes debido a sentimientos:

Tu tendencia a opera primordialmente como una táctica de evitación para protegerte del miedo que tienes hacia el enojo, el conflicto y la confrontación. Sin embargo, tu sabes que esta táctica no es funcional a ese propósito. Tus miedos no disminuyen, incluso llegan a intensificarse.

Debido a que sueles evitar emociones desagradables, nunca te permites aprender cómo manejar conflictos de forma efectiva o cómo lidiar apropiadamente con el enojo.

EL COSTO OCULTO DE COMPLACER.

A primera instancia, esta tendencia podría no parecer un problema en lo absoluto. De hecho, la palabra “complaciente” puede sentirse más como un “cumplido” o como una descripción que nos halaga. Después de todo, ¿qué podría tener de malo el tratar de hacer felices a los demás? ¿No deberíamos todos de esforzarnos por complacer a aquellos que amamos e incluso a los que únicamente nos agradan?

La realidad es que esta tendencia por complacer a la gente, puede sonar muy “dulce” cuando en realidad es un problema psicológico que afecta de manera grave.

La enfermedad del complaciente es un patrón de comportamiento compulsivo, incluso adictivo. Como persona complaciente te sientes controlado(a) por tu propia necesidad de complacer a otros y por sentir su aprobación. Al tener este síndrome, tu autoestima se ve ligada al hecho de qué tanto haces por otros y que tan exitoso(a) eres al complacerlos.

Puedes creer que se agradable todo el tiempo te protege de situaciones desagradables con familia, amigos y gente que te rodea; sin embargo el precio que pagas con tus comportamientos es muy alto. Primero, porque al ser tan agradable, los otros tenderán a explotarte y a manipularte para beneficiarse por medio de tu persona, claro que ser tan agradable puede cegarte ante este hecho y quizá no te hayas dado cuenta todavía. En segunda, mantener esta actitud amable todo el tiempo, no te permite mostrar enojo o displacer por más justificables que estos sentimientos sean, lo que a la larga se traducirán en serios problemas.

ESTÁS SIENDO GUIADO POR TUS MIEDOS.

Este síndrome es controlado y llevado sustancialmente por emociones relacionadas al miedo: miedo al rechazo, miedo al abandono, miedo al conflicto o a la confrontación, miedo a la crítica, miedo a estar solo y miedo al enojo. Utilizas tu actitud amable para disuadir y esquivar emociones negativas de otros encaminadas hacia ti, ya que “mientras seas agradable y siempre trates de complacerlos, ¿Por qué habrían de enojarse o rechazarte o criticarte? “

Mientras más te identifiques con tu ser amable, en vez de tu ser real, más te encontrarás a ti mismo(a) plagado(a) por dudas, inseguridades y miedos persistentes.

Ser siempre aceptado por los demás y recibir su constante aprobación, siempre estará fuera nuestro alcance. E incluso si llegas a lograrlo, encontrarás que tus miedos no disminuirán; de hecho aumentarán con más fuerza con el tiempo.

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Comentarios

  1. María Rosa G. A.

    Me gustó mucho este artículo se me hizo muy completo y muy bien explicado incluso sin saber nada del tema queda muy claro de que se trata y el incluir el test siento que puede ser de mucha ayuda. Gracias Karin por compartirlo.

    María Rosa G.

  2. Luis Mario Cardenas Morales

    ¡Excelentemente sencillo, practico y revelador! el articulo trata algo tan sutil como determinate en las relaciones humanas; las motivaciones REALES de nuestro proceder; lo que pensamos. tememos , evitamos y hacemos; yo reconozco que el articulo me confirmo y me descubrio a la vez mucho de mi

  3. Erwin Lopez

    Gracias Karin por tu esfuerzo en traducir este material tan valioso. A nivel personal como personal resulta una interesante herramienta.

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