Un día como hoy, hace 24 años, el 2 de septiembre de 1997 fallece el Dr. Viktor Emil Frankl en su Viena natal.
Dejándonos un gran legado: la Logoterapia y Análisis Existencia.
Tras sobrevivir el Holocausto, dedica el resto de su vida a trabajar para ser útil a la humanidad. «Los mejores no sobrevivieron» escribe en El hombre en busca de sentido, «yo me debo a la vida». Es por eso que valoraba tanto su tiempo.
Lúcido y activo hasta los últimos días de su existencia, dejó sobre su escritorio una pila de libros por leer, textos por concluir, cartas por responder… Un año antes de su muerte, dicta su última conferencia en la Universidad de Viena, a los 91 años.
Su Logoterapia y Análisis Existencial plantea que el sentido es la máxima motivación en el ser humano. Que la vida tiene sentido bajo cualquier circunstancia. Y cada uno de nosotros está llamado a descubrir y realizar el sentido personal en las distintas situaciones que vamos atravesando. Aun ante el dolor, la culpa y la muerte, cada persona puede convertir el dolor en oportunidad de crecimiento y aprendizaje, la culpa en responsabilidad y la muerte en un acicate para aprovechar las oportunidades que la vida siempre ofrece. Ese es su «optimismo trágico».
Enorme huella nos dejó en su extensa obra, en su ejemplo de congruencia, coherencia, fe en lo más humano de la persona: esa dimensión profunda en donde reside la ética – los valores, la sabiduría, el amor y la capacidad de obstinación del espíritu humano para poder dar un Sí a la vida, a pesar de…
¡Gracias Dr. Viktor Frankl!
Si te interesa conocer sobre su vida, lee aquí su biografía:
https://logoforo.com/biografia-de-viktor-e-frankl/

Un comentario
Cierto y aun más a quienes Dios nos permitio conocerlo en persona, además de su aportacion de sus ideas valiosisimas de por si, su trato como ser humano nos dejo honda huella. Peronaalmente recuerdo cuando me despedi de él en el aeropuerto de la C de Mexico senti que me despedia de mi padre, porque en verdad él varias veces me hizo reencontrarme con la vida. Gracias por todo don Viktor.