Fenomenología en la Logoterapia. ¿Qué influencia tiene?

Fenomenología

Importancia de la Fenomenología en la Logoterapia.

Por Adriana Servín Figueroa*

Introducción.

A lo largo de la historia han surgido diversas escuelas de pensamiento filosófico en respuesta a los diferentes momentos históricos y sociales. De entre los logros del hombre en el siglo XX, sin duda la fenomenología tiene una importancia central, principalmente para las psicoterapias de la escuela de la Tercera Fuerza de la Psicología, entre las que están la Psicoterapia Existencial y la Logoterapia.

Hay que tener presente que la fenomenología no es propiamente un sistema filosófico, es más bien una forma de acercarse al estudio de la realidad y una metodología científica, específicamente en la investigación cualitativa.

Además, puede ser entendida como una visión del mundo, una actitud, que surgió a finales del siglo XIX y en la primera mitad del siglo pasado, como respuesta a los métodos racionalistas y positivistas en la ciencia . (Martínez, 2008).

Es importante distinguir que para Edmund Husserl, considerado padre de la fenomenología, ésta se orienta más como una ciencia del conocimiento, como señala el Dr. Miguel Jarquín ( 2004), a diferencia de los filósofos existencialistas, para los que la fenomenología es principalmente un instrumento para acercarse a la realidad humana.

La fenomenología tiene una gran importancia en el estudio y formación del logoterapeuta, en cuanto que la fenomenología tuvo un rol central en el desarrollo de la filosofía existencial, que es la raíz filosófica y antropológica de la Psicología Existencial y la Logoterapia.

La fenomenología es el principal método en la Psicoterapia Existencial, teniendo un papel muy importante en la mayoría de las psicoterapias humanista-existenciales, entre las que está la Logoterapia.

Qué es la Fenomenología.

La palabra fenomenología viene de los vocablos griegos: phainomenon (aparecer, mostrarse), y logia (discurso, ciencia). Como método nace en la segunda mitad del siglo XIX en Alemania, a raíz de un debate entre las llamadas “ciencias del espíritu” y las de “la naturaleza”.  Es así que pensadores como Brentano, Freud, Husserl y Wundt, principalmente ,  enfatizaron que la naturaleza había que explicarla , pero que la vida humana había que comprenderla, por lo que necesitaba de un método que se adecuara a la condición humana.

A finales del siglo XIX , Franz Brentano, maestro de Husserl y Freud, postuló que la conciencia se define por ir más allá de sí misma, esto es, por la intencionalidad que da significado a los contenidos que llegan a ésta.

Por su parte, Edmund Husserl  amplió la función de la intencionalidad a todo el conocimiento humano.  Por lo tanto, la conciencia no existe en el vacío ,  es conciencia de algo, pues la conciencia está en contacto con el mundo. (Jarquín, 2004)

Edmund Husserl, como ya se mencionó, es considerado padre de la fenomenología, por su destacado trabajo en la primera mitad del siglo XX, cuyo objetivo es describir las “esencias mentales” por las que la persona se experimenta a sí misma, el mundo y otros, a través de la información exacta de lo que aparece en la conciencia. (Tobías y García-Valdecasas, 2009)

La fenomenología busca aquello que hace único al fenómeno, esto es, las diferencias, que no pueden inferirse, solo pueden experimentarse, describirse, no interpretarse.

De esta manera, la fenomenología reconoce y valida  el conocimiento subjetivo,  rechazado en las posturas positivistas y empiristas.( Martínez, 2008).

Es importante resaltar que la fenomenología de Husserl fue inspiración para las fenomenologías desarrolladas por Heidegger, Sartre y Merleau-Ponty , entre otros.

A la fenomenología de Husserl se le llama fenomenología trascendental , mientras que a las de los filósofos existencialistas se les conoce como fenomenología existencial.

La fenomenología  trascendental  busca explorar la experiencia subjetiva para entender cómo la conciencia impone ciertos sentidos, con miras a poder conocer de manera más efectiva “lo que es”.

En cambio la fenomenología existencial, es el resultado, como lo señala el Mtro. Yaqui Martínez (2008), de centrar el foco de interés en  la experiencia del ser humano con sus potencialidades y limitaciones como ser-en- el-mundo.

La fenomenología existencial se interesa por conocer la verdad que surge de la experiencia, esto es,  la verdad vivenciada, experimentada o experienciada.

Los estudios de la fenomenología trascendental tienen relevancia para el campo de la investigación sobre la percepción, y los de la fenomenología existencial  para la psicoterapia, en especial para la psicoterapia  humanista-existencial.

Otro tipo de fenomenología es la psiquiátrica, que se basa en la fenomenología trascendental y en la existencial. Según Ellenberger (en May et. al., 1977, citado en Martínez, 2008)), hay tres tipos de fenomenología psiquiátrica:

  • La fenomenología descriptiva:- Fundamentalmente se centra en la forma como el paciente describe sus experiencias y su subjetividad. Es la fenomenología aplicada por Jaspers.
  • Fenomenología genético-estructural.- Sus principales desarrolladores son Minkowski y Von Gebsattel, quienes hacen un análisis de los datos que el paciente ofrece, para identificar el núcleo de la problemática  a través de las interrelaciones que permitan encontrar un factor común.
  • Fenomenología categorial,- Tiene como objetivo la comprensión del paciente a través de estudiar la forma como éste experimenta categorías como la espacialidad, la causalidad, la temporalidad y la materialidad.

La Fenomenología y la Logoterapia.

Cómo hemos visto, la fenomenología tiene una  aplicación muy valiosa en la investigación cualitativa, concretamente en el campo de las ciencias sociales, incluida la psicología y la psicoterapia, principalmente humanista-existencial.

La fenomenología se aplica en forma de un método y actitud del psicoterapeuta para acercarse a la comprensión de la experiencia única del paciente, visto como una existencia en el mundo, que construye su mundo a través de sus experiencias, de la intencionalidad de su conciencia que les da un significado.

El psicoterapeuta existencial- humanista y logoterapeuta,  gracias a una actitud fenomenológica  puede comprender la existencia única del paciente, sin juzgar, sin categorizar, solo abrirse al “que es”, para desde ahí construir  la relación psicoterapeuta-cliente, como un proceso de crecimiento.

De esta forma, la investigación fenomenológica  aplicada a la psicoterapia, es el estudio de la experiencia de vida del paciente, captada y descrita tal cual, sin juzgarla, ni etiquetarla . Se trata de autodistanciarse de la experiencia, como señala  el Mtro. Alejandro Unikel (2007),  para contemplarla con libertad, sin la autolimitación de teorías o creencias que prejuicien y/o dirijan la observación. Desde luego que no hay que olvidar que el terapeuta tiene sus propias  ideas , teorías, prejuicios,  que debe identificar para que no interfieran con la observación del paciente.

La fenomenología es la captación de la experiencia tal y como se presenta en la conciencia del paciente,  teniendo presente que la conciencia siempre es referida a algo. Es explorar el significado de la persona , de su ser en el mundo, en su ambiente familiar, social y laboral.

Es importante resaltar que la fenomenología pone el énfasis en la captación de la subjetividad de la persona, de cuáles y como son sus experiencias y el significado que les da , de sus conductas como ser dialógico abierto al mundo, a los otros y a sí mismo.  Por lo tanto, es importante resaltar el rol  del terapeuta como un observador abierto y respetuoso a la persona en su unicidad , con capacidad para  recibir  la información verbal y no verbal, racional e intuitiva de la persona. (Unikel , 2007).

Hay que tener muy presente que la relación terapéutica es una relación entre dos personas que son iguales en dignidad, pero con roles diferentes: el paciente que  busca ayuda y el terapeuta que trata de darla. Como nos dice Unikel, (2007), esta tarea solo se puede dar en la auténtica relación humana, cada uno desde su subjetividad, creando un tercer elemento que es el nosotros,  que hace crecer a ambos. Claro que el terapeuta tiene que conocer su propia subjetividad para poder diferenciarla de la de su paciente.

De acuerdo con Unikel,(2007) los pasos de la actitud fenomenológica son:
*Captar las experiencias del paciente.-  El paciente cuenta su relato y el terapeuta  observa y escucha cuidadosamente,  para ir armando una descripción mental. El terapeuta siempre debe estar atento para poder identificar lo que le despierta la historia del paciente, como le toca, hacia donde le mueve y poder registrar estas experiencias.

*Validar la experiencia y significados del paciente tal y como los presenta.- El terapeuta parte de que lo que le está diciendo el paciente, lo que es su realidad para él. La actitud del terapeuta es de aceptarlo incondicionalmente.

*Expresar los significados del terapeuta al relato del paciente.- El terapeuta debe  estar dispuesto para entrar en el mundo del paciente y expresarle lo que esta captando, abriendo la posibilidad de ayuda, para que el paciente pueda vivir nuevas experiencias y construir otros significados.

Podemos concluir que la actitud fenomenológica puede comprender  lo que Rogers dice sobre la empatía:

“Esta actitud… convierte al terapeuta en un compañero de viaje del paciente a lo largo de su azarosa búsqueda de sí mismo… Comporta un esfuerzo positivo por ponerse  a su lado y compartir con él todos los azares de su existencia… Las respuestas del terapeuta… son sus intentos… de captar el aroma y significado exacto que una experiencia determinada tiene para el paciente. De este modo se convierte en compañero del paciente, acompañándole en su búsqueda de los significados desconocidos de unas experiencias, que han sido demasiado amenazantes como para permitirlas acceder a la conciencia… La actitud… se convierte en una participación y comunión existencial con el paciente, en un vivir con él las peripecias y vicisitudes de su existencia”  ( Gondra, citado en Unikel, 2007, p.296).

Bibliografía.

  • Jarquín, Miguel (2004). La Psicoterapia existencial: una aproximación. Colección Sentido. Ediciones LAG.
  • Martínez A. Yaqui (2008). Filosofía Existencial para Terapeutas y uno que otro curioso. Colección Sentido. Ediciones LAG.
  • Unikel, S. Alejandro (2007). Logoterapia dentro y fuera del campo de concentración. Colección Sentido . Ediciones LAG
  • Tobías , C. y García-Valdecasas, J. (2009). Psicoterapias humanístico-existenciales: Fundamentos filosóficos y metodológicos. Asoc. Española de Neuropsiquiatría.  Vol. XXIX, No. 104, 437-453.

 

*Adriana Servín Figueroa es Licenciada en Psicología por la Universidad Iberoamericana,

Ciudad de México. Tiene la Maestría en Orientación Psicológica y Doctorado en Investigación Psicológica por  la UIA.

Es Logoterapeuta acreditada de la Asociación Internacional de Logoterapia y Análisis Existencial en el Instituto Viktor Frankl de Viena, Austria.

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